LÍMITES

¿QUE NOS PASA A LOS PSICÓLOGOS, EDUCADORES, MAESTROS CON  ESTO DE LOS LÍMITES?
¿Se ha puesto de moda o qué?

En un momento en el que el debate sobre el modelo educativo crece proporcionalmente al número de niños medicados y los modelos de “crianza natural” están cogiendo casi tanta fuerza como los adolescentes llamados “NINIS” en sus casas; muchos profesionales nos sentamos en nuestros despachos y recibimos a esos familias que engrosan las cifras del malestar, con el fin de ayudarles a rescribir su presente para poder proyectarse con mayor esperanza en el futuro. Y todos nos preguntamos ¿ qué está pasando?.

Me declaro abiertamente a favor de todo aquello que sume, que potencie, que estimule y que haga crecer el espíritu creativo de nuestros hijos PERO QUE PROTEJA Y QUE GUIE. Soy fan de LOS LÍMITES. NO son una moda, son parte de la solución. Nuestra sociedad de DERECHO, NO puede olvidar el DEBER. Muchos de nuestros niños padecen de “mal de límites”. Por defecto, por exceso, porque los padres y madres no sabemos hacerlo mejor, y nos confundimos entre lo que es bueno para ellos y lo es para nosotros. Queridos padres y madres ¡cuidado!. Quizás sin querer estáis “militando” en esa corriente educativa a la que yo llamo “balones fuera” que no tiene más misterio que el de  proyectar en el mundo la responsabilidad que nos compete y que, por el motivo que sea, somos incapaces de desarrollar. Un ejemplo de este movimiento se puede apreciar cualquier día en el parque, o a la salida del cole. : “la culpa es del cole, del profe, de los medios de comunicación, de su amiguito x”. Enseñemos a nuestros hijos a ser capaces y responsables de sus actos, utilicemos ese fabuloso “artículo 33” sin complejos, encontremos el equilibrio porque como bien decía Aristóteles, ahí está la virtud.

Dejando la reflexión filosófico-trascendental, y centrándome en la realidad de la clínica debo subrayar  que un importante predictor de la salud mental de niños y niñas es la capacidad de manejar su ira/rabia y frustración;  y el lugar donde van entrenar esta destreza es en casa cuando los adultos empecemos a limitarles, señalándoles lo permitido/aceptado y deseado, y lo prohibido/rechazado. ¡Fijaros! que finito hay que hilar para que en este proceso el niño no se confunda entre lo que él hace y lo que él es: “No me gusta que hagas x pero si me gustas tú”, “los amigos no te rechazan a ti, rechazan que no les respetes, chinchándoles, quitándoles los juguetes”.

De corazón comparto con todas las familias que es una tarea tan NECESARIA como COMPLICADA, en la que tenemos que revisar nuestros propios límites, nuestra propia rabia incluso nuestros propias heridas infantiles. Pero que no sea fácil no lo hace imposible. Es posible y es real y si ponéis atención e interés lograreis que vuestro hijo/a pueda entrar en el mundo dignamente aumentando su confianza autoestima, y capacitándolo para resolver cualquier situación-problema que se le presente en el futuro.

¿QUE SON LÍMITES POSITIVOS?

Estos límites son respetuosos con los niños, son coherentes claros, estables y flexible. Van unidos a unas consecuencias naturales y verdaderas

El Límite positivo protege capacita, fortalece y está lleno de amor.

A continuación os desgloso estos ingredientes para que os lleguen con mayor claridad.

RESPETUOSOS: en ningún caso se le falta el respeto al niño/ a ni se le etiqueta por lo que hace. Pensar que ellos en el futuro se dirán lo mismo que les estáis diciendo hoy sobre QUIENES SON Y CUANTO VALEN.

COHERENTES Y CLAROS: piensa que es lo que quieres que haga y no hace tu hijo, o lo que no quieres que haga y hace, y valora cuanto de coherente es tu expectativa con su edad, capacidad o contexto.

¡CUIDADO! No hay que liarnos con explicaciones. Pensar en cual es vuestro objetivo, y trasmitírselo con claridad.

ESTABLES Y FLEXIBLES: es muy importante que el límite sea estable en cualquier contexto. Ejemplos: “cuando terminas tu comida te puedes levantar de la mesa, independientemente de dónde comamos o con quien comamos. “ “tu duermes en tu camita y nosotros en la nuestra”. Pero es fundamental que se introduzca la flexibilidad, ¡NO OS ASUTEIS!los n iños son perfectamente capaces de entender las excepciones o momentos especiales. Ejemplo: Hoy es Navidad y está deseando abrir sus juguetes y no quiere ni desayunar, ¡adelante levántate!. Hoy esta malito/a y necesita estar con papá y mamá ; ¡adelante ven a nuestra cama!”.

La estabilidad les hace sentirse seguros en un mundo PREDECIBLE, la flexibilidad entrena su capacidad de adaptación a un mundo lleno de constantes cambios.

CONSECUENCIAS NATURALES Y VERDADERAS:

No hace falta CASTIGAR ¡EN SERIO!. La vida tiene constantes consecuencias, ¿Qué necesidad hay de gastar energía y tiempo inventando más. Deja que tu hijo/a experimente el funcionamiento del mundo. Los padres sólo debemos pensar Y TENER CLARO cuáles son los mínimos razonables que queréis que funcionen en vuestra casa y dejar que vuestros hijos vayan eligiendo su destino.

Ejemplos:

  • Si no cenas no hay helado.
  • Si no llevas los deberes completos no saldrás al patio.
  • Si rompes este juguete no tendrás otro.

No os dejéis llevar por ese arrebato de poder que late en el interior de los padres y madres diciéndonos “ QUIERO QUE HAGA LO QUE YO QUIERO YAAAAA!” esa voz nos envenena y nos descontrola diciendo barbaridades IN – creíbles y falsas.

“No te voy a comprar nunca más un helado”.

“No vas a volver a venir al parque…”

Tanto en negativo como en positivo. ¡Ojo! con las promesas IN- cumplidas ( esto me refiero cuando hablo de verdaderas).

“Si apruebas te llevo al zoo”

“Si haces esto luego te doy aquello”

Somos maestros de nuestros pequeños negociantes. Pensaros bien si queréis que vuestros hijos negocien con humo (y la frustración que eso produce) o con honor.

Ser padres hoy es tanto o más difícil que siempre, los hijos son maestros que nos muestran diariamente nuestras partes más incapaces e inseguras, y de cómo resolvamos éstas dependerá el “éxito” en la crianza, que no es más que separar lo que nos sucedió a nosotros para no contaminar lo que en realidad necesitan nuestros hijos. Aguantar el deseo de darles , aun sabiendo que NO necesitan, impedirles hacer algo que ansían, aun sabiendo que no es el momento, decirles NO PORQUE TE QUIERO es un acto de verdadera valentía y AMOR, es el mejor de los regalos para una vida REAL.

Cynthia Santacruz