Una historia de amor maravillosa comienza con el amor a uno mismo.

«Un pájaro posado en un árbol nunca tiene miedo a que la rama se rompa, porque su confianza no está en la rama, sino en sus propias alas»

 

A todos se nos viene a la mente alguna vez el recuerdo de esa imagen en la que rodeados de un precioso paraje, mientras soñábamos con aquel chico que nos gustaba, deshojábamos una margarita y con cada pétalo decíamos, me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere. Así hasta que en el último pétalo encantábamos  la ansiada respuesta.

loves-me-loves-me-not1

Hoy, mientras sostenemos en nuestras manos esa misma margarita me gustaría que por un momento la pregunta fuera está,me quiero, no me quiero, me quiero, no me quiero. Y es que la base de que nuestras relaciones sean sanas y que los demás nos quieran es que nosotros alimentemos ese amor hacia nosotros mismos. En eso es en lo que basamos nuestra autoestima, que se define como la valoración que hacemos sobre nosotros. Una sana autoestima se define como la capacidad de aceptarte y quererte como eres, con tus virtudes y tus defectos haciéndote único y especial.

Nuestra autoestima se forma a lo largo de la vida en función de las experiencias y circunstancias que atravesamos como seres humanos, y de las personas que han sido modelo y con las que nos hemos ido relacionando a lo largo de la misma, afectando, no solo a nuestras emociones sino también a nuestra salud y por consiguiente a todas las Áreas de la vida, desde las relaciones personales hasta los estudios y el trabajo, todo en nuestra vida queda empañado por la forma en que nos vemos y nos sentimos, y es desde ese lugar desde el que nos relacionamos con el mundo que nos rodea.

silhouette of a young man's portrait showing his inner child living in his mind

Cuando llega a consulta una persona que desea trabajar su autoestima siempre propongo que busquemos juntos aquellos acontecimientos o mensajes  que un momento sucedieron y les han hecho sentir poco valiosos, dejándoles con una sensación de ser menos capaces y con una opinión negativa acerca de su apariencia, inteligencia o sobre sus propias capacidades€¦son las que denominamos heridas de valoración, heridas que no han sido bien curadas y que por tanto hoy día nos siguen haciendo daño por más que tratemos de enterrarlas o de mirar hacia otro lado cuando esto sucede.

Como decía C. Jung » hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá» dirigiendo nuestras vidas y lo llamaremos destino». Es de esta forma como acompaño a los pacientes, comenzamos con esa emoción que se produce en el momento actual y buscamos en su historia … dónde o en qué lugares se pudo originar, y así es como se hace más consciente de lo que le pasa y puede reescribir su guion dándose algo que necesitaba en ese momento y que no se pudo tener.

Hoy te propongo el siguiente ejercicio, en aquellos momentos en los que te sientas poco valioso o con la sensación de incapacidad para lograr o conseguir lo que deseas …en esos momentos, cierra los ojos y busca esa misma sensación en el pasado…en tu niñez. Visualiza esa escena y piensa …¿Qué pasó allí?¿Quienes aparecían en la escena? ¿Dónde te encontrabas?  ¿Cuál fue el mensaje que recibiste?

Con todo ello reelabora esa historia desde el presente (desde el aquí­ y el ahora) dándole algo diferente a ese niño, ese «algo» puede ser desde un mensaje diferente cómo «lo estas haciendo bien», » puedes hacerlo»,» tu vales», desde tu Yo actual, hasta utilizar la fantasía de manera que ese niño, de forma simbólica pueda contar con poderes mágicos que le hagan sentir mejorar. Hoy te invito a que utilices tu imaginación para que reescribras tu historia !A por ello!!!

De esta forma miraremos de manera diferente esas heridas, avanzando y redescubriéndonos  desde otro lugar en nuestro dí­a a día

 

interio

«En la vida ni se gana ni se pierde, ni se fracasa ni se triunfa. En la vida se aprende, se crece, se descubre; se escribe, borra y reescribe; se hila, se deshila y se vuelve a hilar»

 

Lucia Toledo