Estamos hechos de palabras

El desarrollo del lenguaje en la especie humana dio paso a la conciencia de sí mismo y los procesos de identidad individual, o quizá el orden fue a la inversa. Los seres humanos compartimos con los primates superiores la necesidad de comunicar y establecer vínculos de intimidad y confianza con los miembros de la familia y de la tribu. Lo hacemos a través de la comunicación no verbal (mirada, gestos, tono de voz…) y también con la comunicación verbal (lo que decimos y cómo lo decimos).

 

La naturaleza hace del hombre un ser natural, la sociedad hace de él, un ser social. Solo el hombre es capaz de hacer de sí un ser libre.”

Rudolf Steiner

 

 

¿Qué funciones cumplen los cuentos y las historias?

 

Hay un aspecto fundamental en los cuentos, y es el matiz autorreferencial que pueden tomar: a través de los mecanismos de identificación y proyección, los niños pueden contactar con temas que les resulta difícil manejar en ese momento. ¿Te ha pasado alguna vez que un personaje de una película o de una novela te impacta mucho?, como que genera en ti una curiosidad o predilección, y no tiene que ser necesariamente el “bueno de la película”, hay veces que esa identificación se da a partir de los rasgos rechazados o temidos en uno mismo.

 

Vamos a ver algún ejemplo:

 

  • El típico niño o niña muy trasto, que la lía bastante a menudo y a quien llaman la atención con frecuencia. ¿Por qué tipo de personaje crees que sentirá predilección? Pues seguramente con el que es un poco desobediente y se mete en líos. De hecho, si nos paramos a pensar en casi todas las series, películas o historias infantiles hay un niño trasto (precisamente porque en la infancia lo natural es ser un poco trasto a ratos). Libros como Inés del revés o Vaya rabieta serán cuentos con muchas posibilidades en estos casos (y sabrás que están tocando una parte importante del desarrollo de tu hijo cuando compruebes que se queda embobado mirándolo y que lo pide una y otra vez).

 

  • Un niño que tiene dificultad con las despedidas y con los cierres, le cuesta despegarse de sus figuras de apego, monta dramas tremendos cuando algo no sale según lo previsto o hay que modificar el plan, o simplemente no llega a disfrutar de las cosas porque está más pendiente de cuándo va a terminar que de pasarlo bien en el momento. Puede ser que este niño o niña se identifique con un personaje más inseguro o más miedoso, al que le pasan cosas terribles y… ahí viene lo maravilloso de los cuentos ¡al final sale adelante!. Es precisamente por eso que decimos que los cuentos ayudan a resolver conflictos internos (si hay algo que me preocupa y me cuentan una historia con un inicio, un desarrollo y un final, en la que hay un final feliz, o al menos tranquilizador, yo, como niño pequeño, voy a querer escuchar muchas veces esa historia. Y no me cambies una coma, porque si es algo que me preocupa y tú introduces una variación o improvisación ya me hago un lío. Es como si la mente del niño nos estuviera expresando “espera que lo resuelva y luego ya jugamos a improvisar. Aún no puedo”.

 

¿Te imaginas poder ayudar a tus hijos/as o alumnos/as a manejar mejor los conflictos que les van surgiendo en su día a día? ¿Crees que es posible adquirir herramientas y habilidades a partir de las historias y los cuentos? Si estamos hechos de palabras, vamos a poner palabras bonitas. A base de humor y amor, es posible.

 

Te animamos que consultes esta entrada en el blog de Lalu Gómez, y te incluimos info sobre una actividad que tendrá lugar próximamente en Diada Psicología.

 

¡Esperamos  que te sirva!