Terapeuta y Educadora Social
Me considero una aprendiz permanente de la vida: de los lugares en los que he vivido, de las personas con las que me he cruzado y de cada experiencia que me ha transformado. Ser madre de dos hijos es uno de mis mayores desafíos y, al mismo tiempo, una de mis fuentes más profundas de aprendizaje. Me siento muy afortunada de crecer por y con ellos, y de que se hayan convertido en mis principales maestros del amor incondicional.
Desde la adolescencia me ha fascinado cómo cada persona afronta sus dificultades, cómo se sostiene y cómo se reconstruye. Esa curiosidad me llevó a formarme como integradora y educadora social, convirtiéndome en una acompañante cercana en la vida de muchas personas y familias durante más de veinte años, parte de ellos en servicios sociales, teniendo el privilegio de que confiaran en mí incluso en momentos en los que la confianza parecía casi imposible, compartiendo sus historias de vida, su tesoro más valioso. Todas estas experiencias humanas profundas, despertaron en mí la necesidad de seguir formándome en diferentes modalidades de terapia. Con el tiempo, también mi propia historia vital me llevó a adentrarme aún más en el camino de la psicoterapia, encontrando en él un lugar de sentido, crecimiento y coherencia. Cada proceso, cada historia y cada persona me enseñan algo nuevo, y es desde ese aprendizaje continuo desde donde sostengo mi práctica.
Creo en el respeto, la humildad y la coherencia como los tres grandes pilares que guían tanto mi vida personal como mi forma de acompañar en terapia. Soy terapeuta con formación en terapia sistémica, terapias de tercera generación, terapia humanista integrativa y otros enfoques que permiten un trabajo profundo y sostenido del trauma. Mi forma de trabajar se centra en comprender cómo las experiencias difíciles han impactado tu vida y en acompañarte a recuperar, fortalecer y expandir tus recursos personales. Creo profundamente en la capacidad de cada persona para sanarse y encontrar nuevas maneras de vivir con mayor coherencia y sentido. Mi propósito es que, juntos, podamos descubrir esos recursos internos que pueden crecer y consolidarse cuando encuentran un espacio seguro, sostenido y respetuoso donde hacerlo.











